Desde que te has ido, ya mi vida está vacía.
Yo, que antes latía tan fuerte y tan rápido por ti, ya no lato así.
Ahora, soy más de latir sin tratar de hacer ningún tipo de ruido y despacio para no seguir despertando ese monstruo que está dentro de mí y que en vez de comerse sus galletas, me está comiendo el corazón y cada mordisco, duele más que el anterior.
Los días, que antes eran de color, ahora todos esos colores,
Se largaron contigo, con tu ida pero sin venida.
Te fuiste y ahora tan solo hay negro
Y más negro
Días negros.
Tan solo espero, que si algún día, puedes volver,
Traigas contigo esa felicidad y alegría indefinida que tan solo tu transmitías porque,
Una parte de mí se fue con tu partida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario